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Jornada en el Obelisco por el Día Mundial del Agua junto a Nora Cortiñas


El 22 de marzo contó con la participación de artistas como Bruno Arias y la asamblea El Algarrobo de Andalgalá. Estuvo a cargo de la Multisectorial Antiextractivista.

 

El miércoles 22 de marzo y con una ciudad de Buenos Aires colapsada de maestros defendiendo la educación pública, la Multisectorial Antiextractivista conmemoró el Día Mundial del Agua en el Obelisco. La actividad contó con la participación de Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, miembros de la asamblea El Algarrobo de Andalgalá, Catamarca, y algunos artistas como Bruno Arias.


La Multisectorial Antiextractivista nace hace un año y algunos meses, como un espacio de articulación contra el extractivismo y en favor de los bienes comunes. Está conformada por diversas organizaciones y frentes de lucha como la CTA, el Frente de Lucha por la Soberanía Alimentaria, la ONG Conciencia Solidaria, y algunas agrupaciones barriales, e incluso vecinos de Catamarca y San Juan afectados directamente por la megaminería.


Durante la jornada, los convocantes señalaron entre otras cosas que “sólo el 2,5 % del agua de la Tierra es dulce y la mayor parte (el 70 %) está congelada en glaciares y casquetes polares. Las aguas disponibles para el consumo representan menos del 1 % del agua presente en nuestro planeta. Proteger los glaciares y los periglaciares es proteger la reserva de nuestros ríos”.


Con esta premisa se abre una polémica trascendente de este último tiempo: tenemos Ley Nacional de protección de Glaciares, pero no se cumple. Basta leer los informes extraoficiales de la Asamblea Jáchal No Se Toca de la provincia de San Juan para corroborar que en pleno ambiente periglaciar continúa explotando la mina Veladero, operada por la multinacional Barrick Gold.


“Es un ecocidio. Nosotros nos quedamos sin agua y la mina se lleva millones de litros por día”, denunció Silvina Reguera, activista de la asamblea El Algarrrobo de Andalgalá, Catamarca que viene desde hace años enfrentando el proyecto megaminero de Agua Rica, en manos de Yamaná Gold, otra imperialista canadiense.


Con Reguera vinieron dos vecinas de Catamarca, provincia en donde opera desde hace más de diez años Minera Alumbrera. Ambas vecinas de Andalgalá relataron lo que allí sucede: el agua está contaminada y los vecinos mueren uno a uno por el cáncer. María relata: “En menos de quince días hemos sepultado a cinco amigos, compañeros (…) y los médicos dicen paro cardíaco”.


A María la muerte la tocó de cerca. Falleció hace unos días su cuñado de cáncer y llora de impotencia frente al micrófono; pero a la vez se la ve fuerte, y no se achica: “Como siempre en la lucha, porque ya tenemos siete años de marcha continuamente todos los sábados. No vamos a dejar entrar a ninguna minera allá, vamos a seguir toda la vida en la lucha”.


No sólo la megaminería amenaza con el deterioro y agotamiento del agua en nuestro país, sino todas las actividades extractivas intensas en su conjunto. Se suman la deforestación para la expansión de la frontera agrícola y ganadera (feedlots altamente nocivos para el ambiente), el monocultivo (que implica uso intensivo de transgénicos y agrotóxicos), la fractura hidráulica o fracking para extraer gas y petróleo no convencional, y la especulación con el suelo urbano que promueve el aumento desmedido de la densidad poblacional.


La Coordinadora por los Bosques Nativos de la provincia de Buenos Aires se hizo presente también en la jornada por el agua para denunciar la gravedad en la que nos encontramos en relación a nuestros bosques nativos y humedales.


Hace unos meses se sancionó la Ley de Bosques para la Provincia de Buenos Aires N°14.888. Es una ley totalmente permisiva: se olvida de la existencia de algunos bosques, y a otros les asigna valores de conservación bajos cuando antes eran altos, habilitando desmontes y obras en zonas biológicamente importantes. Es en definitiva una puerta abierta para darle a los grupos empresarios poder sobre nuestros territorios. La Coordinadora denunció que esta ley es inconstitucional porque está por debajo de la Ley Nacional de Bosques. Y se trabajará para derogarla.


Entre abrazos de fuerza, pintura en vivo, música y baile, la tarde fue pasando. De pronto algunos notamos que entre las personas se asomó una madre. Una que sí entiende de lucha y resistencia: Nora Cortiñas. Infaltable en cada marcha, movilización y jornada por los derechos humanos. Algo obvio pasó por nuestra mente: el agua es un derecho humano. Algo básico y totalmente necesario para la vida misma. Nora nos recordó que algo tan normal para nosotros hoy día es inaccesible para muchísimos pobladores del interior. Para quienes tienen el poder el agua tiene un precio, es una ganancia, una mercancía.


Elsa Bruzzone, profesora de historia y reconocida defensora del ambiente declaró que “si el siglo XX se caracterizó por tener la guerra del petróleo, el XXI trae consigo la guerra del agua”. Eso es algo que hace años venimos escuchando en boca de políticos, activistas y hasta del propio papa, pero la catástrofe se hace realidad cuando vemos que cada río, mar y laguna están cada vez más contaminados en la Argentina. Y tristemente vemos que las pocas reservas de agua pura que quedan, son entregadas a las corporaciones extranjeras a cambio de dinero y poder para los políticos de turno. No existen políticas reales que protejan nuestros recursos, solo carteles de leyes que son violadas constantemente.


Continuó Elsa: “El mundo se divide para mí entre dos culturas: la cultura de la muerte, que no es más que el capitalismo pensando todo como mercancía, y la cultura de la vida, que es la nuestra, la de quienes defendemos la tierra, el ambiente, los derechos humanos”. Entonces llega Bruno Arias para compartir su música.

 

“Llevamos una década de lucha para refrenar los embates corporativistas. Y en el medio, una Ley de Glaciares que demandó todo de nosotros para salir. Pero que los sucesivos gobiernos de turno, de 2010 a la fecha, en connivencia con el sector empresarial, se encargaron de soslayar sin prurito alguno. Por eso seguimos. Esto es jugarse la vida por la vida misma. Y vale la pena”, mencionaba Cristina Martín, moderadora del evento y coordinadora, desde la ONG Conciencia Solidaria, de las campañas “Los Glaciares No Se Tocan” y “Basta Ya” (de megaminería), esta última conocida por la participación de artistas famosos comprometidos, como el cantante Axel o la actriz Julieta Díaz.


Vale destacar el rol que la organización tiene respecto a diversas acciones que lleva adelante en la Justicia Federal, tanto en el juicio contra representantes de minera Alumbrera, por delito de contaminación, como presentaciones varias por el correcto cumplimiento de la Ley de Glaciares ante las sucesivas violaciones a la normativa.


“Claramente, los continuos derrames de la minera Veladero, en San Juan, no hubieran ocurrido si la Ley de Glaciares se hubiese respetado desde la primera hora. El mayor problema es la corrupción. Por accionar de las organizaciones hoy se sabe que, violando toda normativa posible, hay 44 proyectos mineros sobre zona glaciar y periglacial. Y eso solo ocurre cuando la corrupción es mayor que la contaminación y el open pit de la minera. Hay complicidad y aquiescencia de los poderes, si no es imposible llegar a operar con tanta impunidad”, declaró la Lic. Luciana Gagliardo, presidente de la ONG ambientalista.


¿Cuándo cambiará todo? ¿De qué lado deberán pararse nuestros políticos para que haya un futuro? Porque sin agua no hay vida. Y todo ese dinero que juntaron los empresarios que saquean nuestra tierra no podrá comprar lo que ya han destruido.


La autora es coordinadora de prensa de la ONG Conciencia Solidaria e integrante de la Multisectorial Antiextractivista.

 

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